Deuda Pública de Paraguay: Descripción, análisis y desafíos
A modo de entender el proceso que ha tenido la Deuda Pública en Paraguay es necesario recapitular eventos puntuales que p ... Leer Más >>
La pandemia reconfiguró el funcionamiento del mundo y aceleró procesos de transformación.
La economía se ha ceñido desde tiempos inmemoriales a las nuevas demandas generadas y los actores han buscado estrategias para acompañarlas. Así, en los últimos años, han surgido innovadoras ideas y modelos como la denominada Economía Circular, que apuesta por un sistema de producción y consumo sustentable.
En tal sentido, en la presente edición del suplemento económico abordamos el mencionado tema con la Fundación Moisés Bertoni, organismo que lleva adelante importantes proyectos en Paraguay hacia una economía más resiliente y productiva.
Es de mencionar que el modelo de desarrollo económico a nivel mundial aún se encuentra basado en una lógica lineal que consiste en “tomar-hacer-desechar”, un modelo que, en gran medida, es el causante principal del cambio climático y del agotamiento de los recursos.
Por tanto, si como humanidad se busca alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los compromisos de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) bajo el Acuerdo de París, es urgente adoptar un nuevo modelo económico. Para esto, la economía circular plantea un enfoque completamente distinto que permite estimular el crecimiento económico y generar empleo sin comprometer al medio ambiente, posicionándose como piedra angular para una recuperación económica resiliente y con bajas emisiones de carbono, tras la pandemia de la COVID-19.
Actualmente, son extraídas más de 100 billones de toneladas de materiales para satisfacer las necesidades de la sociedad, entre ellas la movilidad, nutrición, infraestructura, servicio médico y servicios en general. De este volumen, tan solo el 8,6% es circular, es decir, 92 billones de toneladas de materiales salen de la economía año tras año, volviendo a traer esta diferencia de orígenes vírgenes al año siguiente.
Así, más allá de un problema de gestión de residuos, el mundo afronta una problemática vinculada a la accesibilidad y disponibilidad de recursos naturales para poder seguir satisfaciendo las necesidades. Esto consecuentemente trae consigo un incremento en la presión de los recursos naturales finitos remanentes.
La economía circular ofrece un marco de soluciones sistémicas para el desarrollo económico, abordando desafíos mundiales, entre ellos el cambio climático, el incremento de residuos y su correspondiente contaminación, así como la pérdida continua de la biodiversidad. En paralelo, trae consigo importantes oportunidades de crecimiento y de generación de impactos económicos, sociales y ambientales, impulsada por la eliminación del residuo desde el diseño, la implementación de estrategias de circularidad que permiten que los materiales y productos se mantengan en uso en la economía, revolucionando drásticamente la forma en que diseñamos, producimos y consumimos. El modelo se basa en tres principios: eliminar residuos desde el diseño; mantener productos y materiales en uso, y regenerar sistemas naturales.
Tal y como se muestra en la siguiente gráfica, las oportunidades de creación de valor en el marco de la economía circular se clasifican en ciclos técnicos y biológicos.
En el ciclo técnico, los materiales y productos fabricados por el humano, permanecen en uso el mayor tiempo posible. De este modo, el valor se crea y mantiene mediante el compartimiento, mantenimiento, la reparación, la reutilización, la remanufactura y el reciclaje.