Deuda Pública de Paraguay: Descripción, análisis y desafíos
A modo de entender el proceso que ha tenido la Deuda Pública en Paraguay es necesario recapitular eventos puntuales que p ... Leer Más >>
En los últimos casi quince años, el mundo no había experimentado una caída tan profunda en los indicadores de empleo como en el 2020, año de la pandemia. Datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) revelan una disminución de 114 millones de empleos con respecto a 2019, siendo las mujeres las más afectadas por la crisis sanitaria con respecto a los hombres. Esto al considerar que son mayormente empleadas en los sectores fuertemente impactados por las medidas de confinamiento como el comercio y los servicios.
Entre el 2019 y 2020, las mujeres vieron destruirse alrededor de 4,2% ó 54 millones de puestos de trabajo y los hombres 3% o aproximadamente 60 millones de empleos.
La afectación laboral en general, ha variado en las regiones del mundo. Sin embargo, en el desagregado por género, las trabajadoras figuran como las más impactadas. En tal sentido y conforme con las informaciones recabadas por la OIT, África destaca con el menor descenso del empleo masculino (0,1%) frente al femenino con una reducción de 1,9%.
En el caso de Asia y el Pacífico, la pandemia socavó el empleo de mujeres en 3,8% frente a una disminución de 2,9% registrado en los puestos de trabajo de los hombres. En Europa y Asia Central, los datos muestran una caída de 2,5% de labores a cargo de mujeres y de 1,9% encabezados por los hombres.
No obstante, los indicadores han sido más significativos en la región de las Américas donde la mayor pérdida de empleo de 9,4% ha sido en el femenino, seguido de los Estados Árabes que entre el 2019 y 2020, el empleo femenino se contrajo 4,1% frente al 1,8% de los hombres.
El informe elaborado por la OIT denominado “Avanzar en la reconstrucción con más equidad: Los derechos de las mujeres al trabajo y en el trabajo, en el centro de la recuperación de la COVID-19” refiere que la pérdida del empleo de las mujeres perturbó el progreso observado en los últimos 15 años, producto, entre otros factores, a la mejora de las oportunidades educativas para las mismas, al aumento de disponibilidad de empleos formales en el sector de los servicios, a la migración de zonas rurales a urbanas y al descenso de las tasas de fertilidad.
En el segundo año de la pandemia, las estimaciones revelan la continuidad de las desventajas en el acceso y oportunidades laborales para las mujeres. La OIT pronostica para este 2021 que, a nivel regional, la ratio entre empleo y población será de solo el 46,8% en el caso de las mujeres y de 66,2% en los hombres.